martes, 26 de noviembre de 2013

Fiesta de Yemanjá

 

 Yemanjá: fiesta popular en torno a las aguas










“Creo que Yemanjá trascendió la espiritualidad afroumbandista, para ser parte de la religiosidad popular.” Alejandro Frigerio sociólogo y antropólogo argentino, investigador independiente del CONICET - Universidad Católica argentina, profesional reconocido en diversas partes del mundo por sus aportes a las ciencias humanas, precisó en oportunidad de visitarnos un dos de febrero: “La fiesta de Yemanjá me pareció imponente. Nada de lo que se conoce por fotos, relatos o películas, prepara para la sobrecarga de los sentidos que es la fiesta en Uruguay, más importante en densidad y actividades que la de Bahía. Una cantidad enorme de gente, durante muchísimo tiempo, en torno a una fe nativa de culto a la naturaleza”.

De la celebración al aire libre promovida por devotos afroumbandistas desde fines de la década del sesenta en nuestro país, multitudinaria en la actualidad y aprovechada por fieles y profanos, dice el Escritor y Antropólogo Catedrático Grado 5 de la Facultad de Humanidades y Ciencias Renzo Pi Hugarte: “Es el evento consecutivo de mayor cantidad de público en todas las costas del país, en constante recambio de gente desde el primero de febrero a la noche hasta la madrugada del tres. Es una fiesta absolutamente plural en la que convergen personas de los más diversos orígenes económicos, étnicos, y también de distintas religiones. Y aunque la esencia de la ceremonia es espiritual y de cuño africano, se ha transformado en un festejo popular disfrutable para todos”.

La Orixá africana reina de las grandes aguas ha sido pintada, recreada en prosas y poemas, y le han dedicado temas musicales cantautores extranjeros como Isabel Pantoja y compatriotas como Jorge Schellemberg, Claudio Taddei y el propio Rúben Rada. Su culto nace en el río Ogun en Abeokutá, Nigeria y responde a la necesidad humana de cuidar el líquido elemento imprescindible para sobrevivir y perpetuar las especies. Para los aborígenes, su fuerza en principio sin íconos y luego representada por el arte yoruba hasta sincretizarse con los santos católicos, estaba en una piedra extraída del mismo río venerado como sagrado. El tráfico de esclavos hacia las Américas colonizadas y la consecuente diáspora, hace que la madre de casi todos los Orixás extienda sus dominios al insondable mar y ceda parcialmente las aguas dulces a Oxum su hija/hermana menor y predilecta en las leyendas. La simple y grandiosa sabiduría de los pueblos nativos, hecha una mirada ecológica sobre la importancia del agua y sus dones en el desarrollo de la vida humana, cuando nadie imaginaba que existiría el calentamiento global y sus desastrozos efectos. Por eso más que nunca debemos agradecer y agradar a Nuestra Señora de los Navegantes, Stella Maris, Janaína, Yara, Inaé o sus muchos nombres este dos de febrero, llevando sus frutas y comidas predilectas, las infaltables velas celestes y blancas, flores de colores delicados, enseres femeninos porque simbólicamente es mujer y coqueta, junto a los pedidos de salud y bienestar para nuestra familia y sociedad.

En Brasil donde nació, la fiesta dedicada a Iemanjá pasó a ser el mayor acontecimiento de masas llamado Día de Confraternización Universal. Integrantes de todas las clases sociales hermanados por una mítica fuerza de voluntad, sin preconceptos ni discriminación, hacen de los homenajes a la Orixá Madre una perfecta fiesta democrática.

Yemanjá 2 de febrero; evento declarado de Interés Municipal (IMM), de Interés Cultural (MEC) y Turístico por el Ministerio de Turismo y Deportes, debería formar parte de los paquetes turísticos que promocionan nuestro país en el exterior, porque es un festejo característico de nuestro verano. Autoridades de gobierno acompañan cada vez más el acontecimiento como el propio Intendente de Montevideo, demostrando la importancia de respetar la libertad de expresión y la necesidad de preservar sucesos de libre cohesión ciudadana que marcan la diversidad cultural local. También la repercusión en los medios de prensa es creciente. Sería hora de que el propio Estado a través de los organismos competentes, promueva y respalde un aniversario que, ya no hay dudas, pertenece a la identidad uruguaya.

Las costas colmadas de personas ofrendando, haciendo rituales o simplemente mirando el espontáneo espectáculo de luminosos altares de Umbanda entre el cielo y la arena, son postales del Uruguay igual que el Carnaval y las Llamadas. Cada año crece el arraigo de la celebración en homenaje a la Dueña de los océanos convocando a quienes creen en las fuerzas de la Naturaleza y a los que simplemente gozan de un momento de esparcimiento. La fiesta del agua ya no es patrimonio exclusivo de los umbandistas sino que forma parte de las costumbres típicas de la población. Este 2009 si llueve y se complica para hacer sesiones en la playa, la bendición vendrá de arriba aliviando la tremenda sequía.

Tambores de religión llaman desde la orilla y siento que Yemanjá sale del mar para quedarse definitivamente entre la gente.



http://pt.wikipedia.org/wiki/Iemanj%C3%A1
http://alainet.org/active/28757&lang=es

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